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Por Dante Augusto Palma

El parlamentarismo de facto

La oposición de derecha amplificada por editorialistas de Multimedios impulsa la idea de vacancia de poder, carencia de legitimidad y conductas por fuera de la Ley de parte de CFK. En este contexto, se dejan correr rumores de elecciones anticipadas y se soslaya la imposición de un Parlamentarismo de facto que lejos de ir por los carriles del derecho se intenta imponer por la fuerza.

08.03.2010 |

La forma provocativa y, desde mi punto de vista, estratégicamente torpe con la que el Gobierno ha insistido en usar las reservas a través de DNU, no debe dejar de soslayo la peligrosa tentativa de instalar que el Gobierno de CFK “está por fuera de la Ley”.

Esta irresponsable estrategia opositora es vicaria de neorepublicanos virtuales que dicen haber hallado una constante en los presidentes “progresistas” de la región: alcanzan el poder democráticamente y luego, permítaseme el neologismo, se “autoritarizan”.

Ante esta situación, la receta de combate varía en cada país pero en el nuestro ha tomado la forma de una violación flagrante de los límites de cada uno de los poderes de la República.

Poco importa si fue el estilo de conducción K o la crispación de una oposición de derecha que se ve tocada en su orgullo, (lo cual incluye sus intereses y una importante dosis de material para psicoanalista), la que exacerbó la injerencia desmesurada del Poder legislativo y, por sobre todo, del Poder judicial en la política que intenta llevar adelante el Poder ejecutivo.

Lo cierto es que en la última semana asistimos a jueces que advierten sobre una presunta rebeldía de la Presidenta que podría devenir en juicio político y una importante dirigente opositora que en su escalada solipsista, temerariamente llegó a afirmar que el Gobierno de CFK se ha transformado en un “gobierno de facto” (SIC).

Si esto resulta amplificado por editorialistas de Multimedios y otros Salieris filocastrenses que, según la coyuntura, indican que los K tienen un poder omnipresente y autoritario y renglón seguido hablan de la dispersión de la tropa, la anarquía y el poder vacante a ser rellenado, el resultado es, sin duda, peligroso para la democracia.

La irrupción parlamentarista

En este contexto, uno de los relatos que se está imponiendo, apoyado por algunos jueces, es aquel que indica que el único poder republicano en el que el pueblo se ve representado es el legislativo.

Acompañado con la insólita aseveración de que CFK fue “puesta” por su marido, lo cual ignora el resultado de las urnas, el Poder ejecutivo parece haberse transformado en el segundo poder de la república que, junto al judicial, es indiferente a la confirmación popular.

En esta línea, nuestro régimen presidencialista se transforma en un parlamentarismo de facto, algo que comenzó a suceder una vez que asumieron los electos el 28 de junio. Antes de ese episodio, el parlamento no representaba al pueblo, era una escribanía del ejecutivo. Ahora sí y por eso es el que tiene legitimidad para gobernar.

De más está decir que este parlamentarismo de facto está gozando de una primavera efímera pues deberá ceder, tanto como deberá hacerlo el ejecutivo nacional, para poder lograr salir de un empate que, a la larga, desprestigia a la clase política y por lo tanto, deja el campo abierto a la imposición, también de hecho, de los otros poderes de las repúblicas del siglo XXI: los jueces y las corporaciones.

Asimismo, la unidad de la oposición frente a un “otro”, comenzará a resquebrajarse en la medida en que acercándonos a las elecciones, su heterogénea composición deba empezar a diferenciarse y señalar con el dedo a su compañero en la mesa y en la foto.

Para otro momento quedará el interesante debate acerca de la forma parlamentarista o presidencialista y cuál es la más adecuada para nuestro país.

En la literatura académica el debate lleva décadas y quienes obnubilados por la tradición europea ensalzaron las virtudes de los sistemas parlamentarios han debido reformular y ceder ante quienes dieron buenos fundamentos a favor del presidencialismo.

Asimismo que sean mayoritariamente sectores de derecha los que hoy en día abogan a favor del parlamentarismo (de facto) no debe impedir observar que académicos e intelectuales progresistas como Raúl Zaffaroni sean los impulsores de una reforma constitucional (es decir, de “iure”) que acabe con el presidencialismo.

Sin embargo esta es la sutil diferencia: mientras para los adalides y hermeneutas de las formas republicanas, paradójicamente, el parlamentarismo es coyuntural y “de hecho”, para Zaffaroni y quienes abogan por este cambio de buena fe e independiente de las alianzas y las mayorías de turno, cualquier cambio será si y sólo si olvidamos las imposiciones de facto y los hacemos “de iure”, esto es, siguiendo todos los pasos de la Ley.

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COMENTARIOS DE LOS LECTORES (13)

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Jaime
26-03-2010 | 02:15

Me pregunto porque no publican articulos de columnistas que valgan la pena y no los de este gil.


Pablo
23-03-2010 | 04:58

En cuanto a lo Parlamentarismo de facto, me parece que te colgaste de un oportunismo, como ahora esta de moda decir a todo “…de facto…” Ej : Nestor Kirchner presidente de facto, etc. Buscaste el impacto mediático con el nombre y desde ese punto de vista no esta tan mal.

Aunque desde el punto de vista de análisis político SI, esta pésimo. La situación que se esta dando ahora es la de gobierno divido, el Poder Ejecutivo no tiene mayoría parlamentaria y dependerá enteramente de la capacidad de negociación con lo oposición para la aprobación e las leyes. Si lo logra podrá gobernar , sino se le hará muy difícil.

Pero esta dentro de las reglas de juego de la forma de gobierno presidencialista, el presidente tiene un mandato fijo y lo debe cumplir aunque tenga el parlamento en contra. En EEUU esta situación es muy común y se dio en los últimos 40 años, lo argentinos tenemos que aprender a aceptarla, el debate no es malo ni se viene el mundo abajo.

Esto no se soluciona cambiando a una forma de Gobierno parlamentaria , nuestro sistema de partidos no lo hace posible y nuestra historia tampoco.


Pablo
23-03-2010 | 04:39

Filósofos a Filo no hay otra… me sumo al comentario de Mariano pero además te voy a citar alguna bibliografía para que en el futuro no escribas mas líneas que producen escalofríos

Lee por favor

_ “El Federalista“ de Madison . Ahí vas entender como se pensó el federalismo para EEUU.

_“Bases“ de Alberdi . Ahí vas entender como se pensó el federalismo para la Argentina.

También te recomiendo que leas a Giovanni Sartori, ahí vas entender porque no se puede aplicar un Parlamentarismo en la Argentina y que como todas las formas de gobierno son producto de un devenir histórico de un país, no se sacan de la galera alegremente.
Lo que pones de Safaroni en la nota, si conocieras algo del tema no vale la pena ni reproducirlo, es prácticamente una burrada en C. Política. Ese es otro que se tendría que dedicar a lo que es, un jurista.

Tu caso como el de Safaroni y otros tantos, es el gran problema de C Politica que todo el mundo sin saber cree que puede opinar. Esto no es fútbol Sr.

Saludos Pablo.


Mario
19-03-2010 | 15:22

Excelentes los comentarios del forista Mariano ya que desnudan las falacias del artículo. No sé si el articulista los comprenderá porque es evidentemente que no domina los conceptos básicos de derecho constitucional, menos aún la historia ni la ciencia política. Reducir el debate a un enfrentamiento entre gobierno-progresista-de-izquierda y oposición-salvaje-de-derecha no resiste el menos análisis. Las políticas kirchneristas son esencialmente conservadoras. Acaso se achicó la becha entre pobres y ricos? Se eliminó el clientelismo? Se combatió la corrupción? Se mejoró el nivel educativo? Se reforzaron los organismos de control gubernamental? Se acentúo el federalismo mediante una nueva ley de coparticipación o se sometió a las provincias a la constante humillación de mendigarle recursos al presidente de turno? Se eliminaron los impuestos regresivos? Se eliminó el IVA a la canasta básica? Se cumplió con el fallo Badaro? Son creíbles las estadísticas del Indec? Qué coherencia guarda el supuesto progresismo K con el veto a la ley de glaciares? Muchas preguntas para un articulista que parece horrorizarse por el resultado de las elecciones del 28 de junio pasado pero ningún reproche le merece que la presidente emplee la cadena nacional para comunicar que no acatará los fallos "de una jueza circunstancial" (¿ella no es también una presidente cirunstancial? o creerá que el cargo, además de ganancial, es vitalicio?) y pretender denostar a la magistrada ventilando aspectos -para nada ilícitos ni inmorales,por cierto- de su vida privada. Pero esto pasa cuando a la ignorancia se suma la miopía.


0 - 4 de 13 comentarios

Palma Dante Augusto

danteblog@gmail.com

- Filósofo egresado de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires

- Investigador en el área de Filosofía política

- Docente en la cátedra de Filosofía de Tomás Abraham (UBA)

- Autor de libro “Relativismo e inconmensurabilidad: apuntes sobre la filosofía de Thomas Kuhn”. Buenos Aires: Jorge Baudino Ediciones, 2005.

- Publica diversos artículos sobre filosofía y política en varios medios de comunicación. Entre ellos, el semanario "Miradas al Sur" y la revista “La Otra”.

- Es autor del sitio www.elinfiernodedanteblog.blogspot.com donde semanalmente publica artículos sobre actualidad política.

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