Es por la decisión del gobierno de terminar con el convenio de doble imposición, que las priva de pagar impuestos . Buscarán que Cristina habilite un nuevo acuerdo y de lo contrario advierten que el primer recorte lo harán con “los prestadores de servicio del país”. Está en juego una inversión neta acumulada cercana a los 60 mil millones de euros.
La Politica Online | 25.07.2012 20:22:00
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LUCAS MEDICE 30-07-2012 | 11:02
memoria completa.
No creo los pronósticos apocalípticos de los que nunca hicieron nada de nada!
Ahora si vo los crees
JODETE POR PELOTUDO!
PepeBaltusis 30-07-2012 | 08:35
Chau gallegos, vayanse a sufrir a su paisito. Manden fruta !
hugo 30-07-2012 | 01:05
Una sola pregunta, ¿por qué si las afecta la doble imposición, las empresas españolas no le piden al gobierno de su país, España, que le exceptúe del pago del impuesto pertinente?. Porque es un poco ilógico (se pasan de “piolas”, dirían en el barrio) pretender no pagarlo en el País donde obtienen la ganancia y sí en el que se beneficia con recursos obtenidos afuera.
Por otra parte, esta medida de denuncia del convenio, NO ES incumplir con acuerdos previos. En dicho convenio ya se fijaba que cualquiera de las partes podía dejarlo sin efecto con el único requisito de un preaviso de 180 días, cosa que se ha cumplido. De allí que la suspensión tendrá vigencia recién a partir del 1 de enero del año próximo.
hugo 30-07-2012 | 00:39
Los convenios de doble imposición fueron impuestos por la organización Mundial del Comercio, el Banco Mundial y el FMI, a los países semi dependientes como una forma de asegurar mayores beneficios a las empresas de los países llamados Centrales y derivar TODOS, absolutamente todos los beneficios al Primer Mundo. Simplemente significa que una empresa extranjera que obtiene las ganancias explotando los recursos del país, en este caso Argentina, pague los impuestos al ente recaudador de su país de origen y NO EN ARGENTINA. En otras palabras, es poner a disposición del extranjero nuestro Territorio y sus riquezas sin recibir nada a cambio, ni siquiera lo más elemental que son los impuestos. Ni en la época de la Colonia se dio una situación semejante, ya que entonces la Metrópoli estaba obligada a atender las necesidades de la colonia. El que se hayan firmado y mantenido acuerdos de ese tipo lo único que indica es el tipo de gobiernos y la clase de dirigentes que debimos (y debemos) sufrir en nuestro país. Todos, sin excepción, oficialistas y pseudo opositores, son responsables de ello y corresponde considerarlos como lo que son: Traidores a la Patria.
Ahora, luego de más de veinte años de “juntarla con pala”, como se dice, las empresas españolas pretenden amenazar con no comprar a los proveedores locales. Lo cierto es que las grandes empresas que fueran estatales y de las que se adueñaron pagando papelitos desvalorizados de una deuda ilegítima, poco adquirían en el mercado local y sí en empresas sospechosamente “cercanas” a la central europea. Pues bien, que no compren y que se vayan a su España. Y no lo digo por chauvinismo, sino que nadie puede dudar que la pretensión de los países europeos comprometidos por una crisis cada vez más profunda, dentro de los cuales España está en cabeza, ha de ser salvar la ropa extrayendo los recursos de América Latina mediante el giro de los enormes y cada vez más sustanciosos beneficios que aquí obtienen. En otras palabras, han de descapitalizar al país mediante el giro de las divisas a España para así capear allí la crisis. En buen criollo, que la crisis de España y sus banqueros se la paguemos nosotros a costa de mayor marginación y miseria.
Si el gobierno realmente desea defender los intereses nacionales, no solo se debe limitar a denunciar estos vergonzosos convenios de doble imposición, sino que debe dejar de autorizar aumentos que significan mayores márgenes de ganancias para estas empresas que ya tienen niveles escandalosos a comparación de los medios mundiales, siempre a costa de los bolsillos de los usuarios. Y especialmente debe controlar y limitar los giros de dineros que hagan al exterior estas empresas, con los bancos, empresas del juego, telecomunicaciones y energía por cabeza.